La vida ya no tan oculta de los incels, un grupo de hombres que odia a las mujeres

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Foto. Tim Gouw

Mientras muchas mujeres en el mundo luchan por la equidad de género, se comprometen con avanzar juntas y con la sororidad, a la par está creciendo una comunidad de hombres autodenominados “incels” –la combinación de las palabras Involuntary Celibate (célibe involuntario). De acuerdo con lo que se ha publicado en diversos medios, este término se refiere en su mayoría a hombres heterosexuales que son vírgenes y culpan a las mujeres por no poder mantener relaciones sexuales.

Y aunque sí buscan y desean tener intimidad con mujeres; más allá de sus intenciones sexuales, han demostrado que son un grupo de supremacía varonil. Ellos creen que el mundo es particularmente injusto contra los hombres heterosexuales poco atractivos y, por ello, buscan apoyo anónimo en foros de internet.

El término “incel” fue usado por primera vez en 1993 por una mujer queer  que aludía su celibato como una consecuencia de su físico. Su idea de crear una comunidad tenía una intención muy distinta a la actual. Ella quería formar una red de apoyo entre personas que también se sintieran así. Pero esto se tergiversó.

La comunidad de los incels actuales se formó por medio de redes sociales, Reddit y 4chan entre las principales, y ahí es donde comparten y fomentan su odio contras las mujeres. Sin embargo, en los últimos días, los resentimientos y forma de pensar de algunos ha sido llevada al exterior.

El submundo incel

Por medio de un subReddit, los incels comparten comentarios como “No son mas que puras psicópatas de nacimiento. Son el puro y absoluto demonio, que no tienen pensamientos ni sentimientos y deben ser vistas como las criaturas malévolas que realmente son”“Las mujeres no han tenido que evolucionar de su naturaleza primitiva porque siempre se lo han dado todo en bandeja los ‘simps’. Es mi observación de que los hombres están más evolucionados”. 

Y la misma red social los dejó explayarse y lanzar sus odios que solo reflejaban inseguridades. Sin embargo, sus charlas comenzaron a volverse peligrosas. En específico, uno de estos foros fue cerrado porque uno de sus usuarios, haciéndose pasar por mujer, preguntó en el subReddit de Consejeria Legal “¿cómo se puede ocultar una violación?”.

Un artículo de la BBC, que analizó varios de estos foros, explica que “las actitudes de los hombres que se definen a sí mismos como incel, varían: la mayoría ventila su frustración sexual, denigra a las mujeres y al feminismo, y a los hombres y mujeres con una vida sexual activa”. Algunos de ellos, defienden la violación y otras formas de violencia contra las mujeres.

Dougiebgood, usuario de Reddit que siguió estos foros explica: “Comenzó como un grupo de chicos sexualmente frustrados, molestos por no poder tener relaciones sexuales. Era un lugar para desahogarse. Lentamente se volvió realmente extraño. No solo se tornó misógino, empezaron a hablar de ‘reglas’ que deberían suceder, como que todas las niñas se vieran obligadas a casarse a los 15 años”.

“Llegó al punto de que muchos de estos tipos prefirieron quedarse solo para formar parte de una comunidad en lugar de intentar ayudarse a sí mismos”.

 

Casos de incels fuera de la red

El diario The New York Times estima que esta comunidad de incels suma cerca de 40,000 miembros. Aunque podría haber una gran brecha, pues hay usuarios que activamente comulgan con esta ideología y otros solo siguen los comentarios de los incels por curiosidad.

Aún así, este tipo de pensamiento ya salió a las calles. Apenas el 23 de abril de 2018, Alek Minassian fue el hombre que estuvo detrás de los ataques del 24 de abril en Toronto, donde atropelló a una multitud de la que resultaron 10 muertos y más de 15 heridos. Él se autodeclaró incel.

Uno de los máximos incels es Elliot Rodger, a quien muchos de la comunidad consideran como “un santo”. Apodado por él mismo como “un supremo caballero”, este chico de 22 años protagonizó la masacre en la ciudad universitaria de Isla Vista (California), donde mató a seis personas e hirió a más de 12. Acto seguido, se suicidó.

Antes de cometer el crimen, Rodger grabó un video donde manifestó estar furioso por su virginidad. A pesar de ser “un buen partido”, las mujeres lo habían rechazado y hombres con mayor éxito se las habían “robado”. Este chico fue quien inspiró a Minassian a cometer el asesinato múltiple en Toronto. Y así se cuentan ya dos casos de odio incel que salen de la red.

El lenguaje incel

Al seguir un poco los mensajes y conversaciones de los incels es posible reconocer un poco de un lenguaje que usan para comunicarse.

Por ejemplo, en el mensaje que dejó Minassian en Facebook antes de la masacre fue: “¡Saluden todos al Supremo Caballero Elliot Rodger!”, “Vamos a derrocar a todos los ‘Chads’ y ‘Stacys”. Estos nombres populares pertenecen a la jerga propia de la comunidad, que clasifica así a hombres y mujeres atractivos y exitosos que —según ellos— sí pueden acceder al sexo y al amor.

Vía Racked

Según un reportaje del sitio Racked, el término “Stacys” se refiere a “mujeres con un cuerpo naturalmente curvilíneo, pechos grandes y nalgas que dan a los hombres erecciones instantáneas”. Las chicas “normales” son clasificadas como “Beckys”, las que usan ropa holgada para ocultar senos pequeños o nalgas planas y tienen la necesidad de usar leggings súper ajustados para obtener algunas miradas”.

A las mujeres en general, les llaman “femoides”. Los “Chads” son hombres guapos, y los “Simps”, hombres que se colocan en una posición subordinada/sumisa debajo de las mujeres para obtener su aceptación.

Hay que aclarar que los casos de Alek Minassian y Elliot Rodge hasta ahora han sido los más trágicos y mediáticos. Si bien el mundo de los incels comenzó como una comunidad en línea underground, ahora se sabe más de ellos, de cómo piensan y de lo que podrían llegar a hacer fuera de la red. En Estados Unidos ya se alerta de dar seguimiento a casos extremos de misoginia, ya que de las diez masacres que más víctimas se han cobrado, nueve de los autores de tiroteos tenían en su historial casos de violencia de género.