Esta es la razón por la que algunas personas están tomando LSD para ir al trabajo…

microdosis

Foto. Ylanite Koppens

Llega un momento en la oficina en el que sufres un bloqueo, no tienes nuevas ideas –y las que sí se te ocurren son malísimas, vamos a aceptarlo–, te sientes cansadx y cero productivx. Hemos pasado por ahí, no hay de qué preocuparse. Pero, en Silicon Valley y en el Reino Unido existe una tendencia que no solo está revolucionando el ambiente laboral, sino que se está expandiendo a otros lugares de trabajo.

Estamos hablando de la “microdosificación” y seguro ya te estás imaginando todas las escenas de “Trainspotting” que existen. Detengámonos ahí y demos un salto de fe a esta nueva tendencia. Claro, que sea nueva no quiere decir que esta práctica sea legal.

¿Qué es la microdosificación?

El LSD es una de las drogas sicodélicas más famosas desde los años 60 y Silicon Valley tiene una larga historia usando esta droga como una forma de aumentar la creatividad, tanto que grandes mentes como Steve Jobs y Bill Gates experimentaron con LSD.

Se sabe que, en grandes cantidades, el LSD puede alterar el proceso cognitivo, el estado de ánimo y la percepción, pero se ha convertido en una potente droga para ser usada en microdosis, ya que —dicen— ayuda a incrementar la creatividad y energía.

Esa pequeña ingesta de LSD consiste en consumir de 10 a 20 microgramos de la misma. Es mucho menos que la de una dosis recreativa (50-100 microgramos), esto quiere decir que no es lo suficientemente potente para causar alucinaciones.

Muchas personas al utilizar esa droga se sienten más productivas, felices e incluso han experimentado una sensación de espiritualidad que las ha llevado a la meditación y mejora de su bienestar.

El doctor James Fadiman, sicólogo y autor de ‘The Psychedelic Explorer’s Guide’, recomienda consumir la microdosis una vez cada tres días para así evitar darte un viajecito. Ya que al segundo día de haber consumido la droga, se siguen presentando efectos. Así le das tiempo a tu cuerpo de estabilizarse y al cuarto día volver a usarla, si así lo deseas. Fadiman, asegura que la mayoría de las personas que la consumen, después de un mes la siguen usando, pero no con tanta frecuencia.

Los hongos alucinógenos (psilocybe) en una cantidad de 0.2-0.5 gramos, o mescalina (que proviene del cactus del peyote) son otro tipo de drogas que se usan con este mismo fin.

Uso poco estudiado

Desde los años 60, el LSD se dejó de estudiar y se hicieron algunas investigaciones para ver su potencial en el tratamiento de las adicciones, sobre todo en el caso del alcoholismo. Se dejó de analizar porque se incluyó dentro de las drogas con potencial de abuso en Estados Unidos y otros países.

Por lo mismo, las microdosis de LSD tampoco se han estudiado recientemente y no existe una recomendación médica para su uso, explica el siquiatra Marco Solís.

Se han hecho estudios cualitativos, pero con muestran tan pequeñas que no se puede generalizar y mucho menos recomendarlo de forma médica, añade el especialista. Claro, esto tampoco quiere decir que no pueda tener efectos positivos, solo que no se puede recomendar por la falta de evidencia científica.

Los posibles beneficios

Todo en exceso es malo, pero con precaución podemos rescatar muchas cosas que nos pueden beneficiar en la vida diaria.

El estudio “Powerful substance in tiny amounts: An interview study of psychedelic microdosing”, explica que se observaron diversos beneficios en hombres de alrededor de 30 años que usaron estas microdosis de LSD.

Riesgos

No todo es color de rosas, existen muchos riesgos de los que debes estar atentx si decides adentrar a este mundo de sicodelia.

El psiquiatra James Rucker ha investigado las potenciales aplicaciones médicas de las drogas sicodélicas. En una entrevista dada a la BBC, explica que los peligros que la gente corre automedicándose de esta manera son desconocidos y que eso es un gran problema. Entre ellos se enlistan estos:

Si tienes problemas de concentración en el trabajo o en el estudio, desde aquí te invitamos a probar formas más naturales para ese focus necesario. Un buen café o un té negro ayudan a estar despiertxs y alerta. También sirve mucho apagar las redes sociales y el celular y sí, dormir mejor.