Recordamos a las mujeres mexicanas que rompieron el techo de cristal en el país

Foto. Archivo General de la Nación

Nombrar a las mujeres mexicanas que han luchado por un país mejor nos tomaría muchas, muchas, muchas páginas. Afortunadamente, en nuestra historia hay ejemplos poderosos que han destacado en la ciencia, la política, el activismo, el deporte y el arte.

Sin embargo, hemos elegido solo a diez mujeres que fueron pioneras en su rubro o que consiguieron abrir una puerta para la igualdad de género. Tal vez las conozcas a unas y a otras no, pero es necesario recordarlas. Porque ellas han roto el techo de cristal con o pese a su realidad, lograron avanzar y abrir camino para otras.

Elvia Carrillo Puerto, luchó por el voto de las mexicanas

Si hoy las mujeres mexicanas podemos tomar fácilmente nuestra credencial de elector e ir a votar, se lo debemos a ella. Le llamaban la Monja Roja del Mayab porque nació en Yucatán. Fue hermana menor del caudillo Felipe Carrillo Puerto, gobernador de ese estado en los años 20 del siglo XX.

Elvia fue electa diputada para el Congreso de Yucatán en 1923, una de las tres primeras mujeres en formar parte de un cuerpo legislativo en México. Entonces era poco común, pues las mujeres no podían ni votar. De ahí que su lucha fuera lograr que todas las ciudadanas tuvieran derecho a elegir a lxs gobernantes. Y lo hizo.

Antes de eso, ella ya había explorado el feminismo y la lucha social que conlleva. Fundó la primera organización femenina de campesinas en México y más tarde la agrupación femenina Liga Rita Cetina Gutiérrez y la Liga Orientadora Feminista Socialista (más tarde Liga de Acción Femenil). Por medio de ellas logró que las mujeres pudieran votar el en elecciones municipales y, para 1953, en las presidenciales.

Foto. Wikimedia Commons

Marta Lamas, las mujeres ahora son libres de abortar

Es antropóloga y catedrática de Ciencias Políticas, pero también es reconocida por ser una de las figuras más emblemáticas del feminismo en México. Su labor académica, de investigación y difusión se ha encaminado a reducir la discriminación mediante la apertura del discurso público sobre feminismo, género, prostitución y aborto. Por todo esto, en 2005 fue nominada al Premio Nobel de la Paz.

Cofundó dos revistas, una primera llamada Fem, en 1976, la primera publicación feminista de México y, en 1990, Debate Feminista. Como activista, fundó la asociación civil Semillas (Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer) y Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

Con este último, después de 38 años de trabajo, consiguió que, en 2007, la Suprema Corte de Justicia de la Nación despenalizara en la Ciudad de México los abortos inducidos en las primeras 12 semanas de gestación. Antes de su esfuerzo, las mujeres no podían decidir si querían o no tener un hijx. Si abortaban era de forma clandestina, en clínicas no aptas para ello y, además, corrían el peligro de ir a la cárcel por hacerlo.

Matilde Montoya, primera doctora en Medicina

En una época en que las mujeres no podían ni estudiar, la doctora Montoya Lafragua se convirtió en la primera mujer mexicana en alcanzar el grado académico de médica, y, además, obtuvo su doctorado en 1887.

Por la inquietud de su madre, comenzó a estudiar ginecología y obstetricia. De ahí pasó a certificarse como partera y después a ser asistente de los cirujanos. Tras un largo camino para poder estudiar la carrera de Medicina entre Puebla y la Ciudad de México y tener que salir delante de la discriminación, logró titularse como médica de cirugía y obstetricia.

Así, en 1925, ella y Aurora Uribe fundaron la Asociación de Médicas Mexicanas. A la par hicieron que el nombre de “partera” no fuera usado de forma despectiva, pues es el antecedente de las cirujanas como ella.

Foto. Wikimedia Commons

Leona Vicario, considerada la primera periodista

Tal vez la recuerdes más por ser de las mujeres destacadas en la guerra de Independencia de México, porque dio su fortuna a la causa insurgente. Sin embargo, se dedicó a informar a los insurgentes de todos los movimientos que podían interesarles y que ocurrían en la capital del virreinato. De ahí que sea considerada la primera periodista, pues escribía e informaba de lo que ocurría en la guerra, como corresponsal.

Escribió bajo seudónimo para El Ilustrador Americano y El Ilustrador Nacional, también publicó en el Semanario Patriótico Americano y el Federalista Mexicano.

Fue esposa de Andrés Quintana Roo (dato que nos recuerda que la historia no ha dado honor a las mujeres, ya que ningún estado lleva el nombre de alguna de ellas). Sus restos estuvieron primero en la Rotonda de las personas ilustres y, 25 años después fueron trasladados al Ángel de la Independencia. Su nombre está inscrito con letras de oro en la Cámara de Diputados.

Foto. conape.org

María Izquierdo, por primera vez una mexicana expone en el extranjero

Fue contemporánea de Frida Kahlo, pero esta pintora mexicana fue la primera en exponer sus obras fuera de México. Lo hizo en 1930, en el Art Center de la ciudad de Nueva York, en una exposición de pintores mexicanos que incluyó obras de Rufino Tamayo (su pareja sentimental), Diego Rivera y Agustín Lazo.

Su obra se distingue por el colorido que pone en cada cuadro. Hizo muchos retratos y autorretratos, paisajes, naturaleza muerta, bodegones y, como fue usual en su generación, también le entró al surrealismo. No obstante, la mujer siempre tuvo un papel protagónico en su obra. De ahí que sus pinturas aún sean motivo de análisis en Estudios de Género, para saber cómo las entendió y las representó.

Foto. Lola Álvarez Bravo

María del Pilar Roldán, primera en ganar medalla olímpica

Sus padres fueron tenistas destacados, pero para ella, la pasión era la esgrima, un deporte muy poco usual en nuestro país. Pero ella supo destacar, sobre todo en la categoría de florete. Por su talento en esta disciplina, ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de México 1968. Con esto marcó un hito, ya que ninguna mujer había conseguido esta presea.

Pilar abrió camino a que muchas mexicanas fueran consideradas seriamente para competir en deportes olímpicos. Entre ellas podemos recordar a Soraya Jiménez (primera medallista olímpica que ganó oro), Ana Gabriela Guevara, Belém Guerrero, Iridia Salazar, Tatiana Ortiz y Paola Espinosa, María Guadalupe González, Aída Román y María del Rosario Espinoza, esta última, la única en ganar tres medallas olímpicas consecutivas.

Foto. es.historia

Elena Poniatowska, primer premio Cervantes

Es de origen polaco y nació en Francia, pero su madre es mexicana y ella también. Es una escritora, periodista y activista que se ha especializado en narrar temas con temática social, pero también feminista.

La “polaquita preguntona”, como la llamaba Diego Rivera, fue la primera mexicana en ganar el Premio Cervantes (2013), este es considerado el Nobel de la lengua hispana. Es la única mujer mexicana que lo ha obtenido hasta ahora y la cuarta mujer en toda la historia de este premio que se entrega desde 1976.

Gracias a ella, quienes no vivimos la masacre estudiantil de 1968 en México, podemos saber cómo sucedió en su libro ‘La noche de Tlatelolco’, le cual quiso ser censurado y solo logró venderse mucho más. También sobresale su libro ‘Nada, nadie’, que reúne historias de las víctimas del terremoto de 1985.

Katy Jurado, primera nominada al Oscar

De ella ya hemos hablado aquí, pero vale mencionarla nuevamente en este listado. Fue actriz, pero también columnista de cine, periodista de radio y crítica taurina. Todo un ícono del drama y la mujer poderosa en la Época de oro del cine mexicano.

Llegó a ser una actriz reconocida en Hollywood y por ello fue la primera latinoamericana en ganar un Globo de Oro por su actuación en ‘High Noon’, en 1952. También fue la primera en ser nominada para el Premio Oscar por la cinta ‘Broken Lance’, en 1954.

Foto. Katy Jurado con Charlton Heston en Arrowhead (1953).

Rosario Green, la primera canciller

Murió en 2017 y será recordada por ser la primera mujer que dirigió la Secretaría de Relaciones Exteriores. Y, lamentablemente, no fue hace mucho, sino durante el sexenio de Ernesto Zedillo, de 1998 al 2000.

Se licenció en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM e hizo una maestría en Economía por el Colegio de México y la Universidad de Columbia, donde además se posgraduó en estudios latinoamericanos. Tuvo también doctorados honoris causa en los Estados Unidos. Fue embajadora en Alemania y Argentina, por eso, tenía credenciales suficientes para ser canciller (ella no llegó a aprender).

Andrea Cruz, primera mujer en la Fuerza Aérea Mexicana

Cuando nos ponemos a pensar ¿cuántas mujeres piloto conocemos? Es posible que ninguna. Y sí, en México no se permitía que las mujeres entraran a las tareas militares, únicamente en especialidades de enfermería, odontología o medicina.

En 2007 esa ley cambió y Andrea ingresó a estudiar en el Colegio del Aire. El 27 de enero de 2009, a las 14:48 horas, en Zapopan Jalisco, hizo su primer vuelo sola a bordo de un Bonanza F33-C.

Ella fue pionera en la aviación militar mexicana, pero aún falta en artillería, caballería e infantería, pues aún ahí tienen prohibida la formación.

Todas ellas son un ejemplo de que existe talento y que con esfuerzo se puede lograr un país más equitativo. ¿Cuál de estas historias de impactó más?