Breve enciclopedia de los tipos de fleco, cómo se llaman y sus cuidados pertinentes

tipos de fleco

Foto. Abdiel Ibarra

Cuando vas al salón de belleza para cortarte el pelo, hay veces en que llegas con la idea firme de que quieres un fleco. Entonces, estilista, con toda su expertiz te cuestiona “¿pero cuál de todos los tipos de fleco?”… —¡Cómo! ¿Hay tipos de fleco?—, piensas para dentro sin que se te note la ignorancia. Y sí, existen no dos ni tres, sino un montón de estilos: baby, francés, recto, luna…

De acuerdo con datos de Pinterest, el fleco es el toque “it” de la temporada. En México, esta red social ha visto cómo la tendencia del fleco ha ido en aumento dentro de la plataforma con un 510% de incremento en ideas guardadas para “peinados con fleco”, comparado con el año pasado.

Para que sepas cuáles están más de onda ahora, cuáles son más fáciles de cuidar y cómo se llaman, hicimos esta breve enciclopedia de los tipos de flecos y cuál te convendría más según el tiempo que tu estilo de vida permite dedicarle a ese pelito.

Fleco baby

Como su nombre lo deja intuir, es un fleco súper cortito. Hace unos años, te habrían dicho que “parece que te mordió un burro”. Hoy, nadie te diría eso, pues es el de más onda. Es para quien se atreve. Puede ir desde uno que sea muy recto (recomendado para el pelo lacio) o hasta otros más desiguales (pequeñas capas) o más cortos del centro que de los bordes.

Nivel de compromiso para el mantenimiento: bajo, es ideal para las que tienen poco tiempo. Se puede retocar por una misma sin temor al caos. El único problema es que una vez que te harte, deberás ser paciente porque tardará en crecer.

 

Fleco francés

Se llama así porque Brigitte Bardot y otras actrices francesas lo popularizaron en los 60. Se distingue por ser largo y ligeramente abierto en la parte de en medio. De ahí que también se le conozca como “fleco de cortina”. Suele llevarse más en los meses menos húmedos como otoño e invierno. Va perfecto con pelo lacio o chino y tiene el superpoder de alargar el rostro. Se ve muy lindo con el pelo recogido y con el pelo suelto un poco despeinado.

Nivel de compromiso para el mantenimiento: medio. Requiere que lo cortes pocas veces porque se ve cool cuando va perdiendo un poco la forma del primer corte. Sin embargo, para quien tiene pelo quebrado, sí requiere de una alaciadita diaria con la secadora.

Fleco despeinado o shaggy

Es ideal para quien no le gusta andar hiperprolija, sino que parezca que pasó un tornado y salió victoriosa de él. Este estilo imprime un toque de seguridad al look porque es como un pequeño caos controlado. Se distingue por llevar varias capas y texturas donde ninguna es igual a otra. El secreto es: entre más despeinado, mejor.

Nivel de compromiso para el mantenimiento: medio. Es muy práctico para quien tiene pelo grueso y lacio. Puedes peinarlo con secadora si tu pelo es muy necio o lograr ese efecto messy al untar un poco de cera o crema para peinar con tus dedos.

 

Fleco recto

Es un clásico que siempre regresa. Puede ir desde ese súper arreglado tipo pin up girl o hasta otro más largo. Se caracteriza por ir por al ras de las cejas y suele llevar una cantidad abundante de pelo para dar ese efecto pesado. Es una buena idea para enmarcar el rostro y esconder el tamaño de la frente (si eso es lo que deseas).

Nivel de compromiso para el mantenimiento: alto. Requiere de alaciarse cada día si tu pelo no es así. Ya que vayas a la estética o aprendas a cortarlo tú misma, pero para llevar la forma original es preciso tenerlo parejito y arriba de tus cejas, más largo, puede llegar a ser muy molesto para los ojos.  

 

Fleco de media luna

Este nombre tan poético es en realidad como lxs espertxs se refieren al “fleco de lado”. Se distingue por ser corto en el centro y largo en los costados para que se vaya incorporando con el resto del pelo. En los últimos años se ha llevado mucho.

Nivel de compromiso para el mantenimiento: bajo. Es muy fácil cuidarlo porque no requiere que vayas a retocar su corte, ya que se hace uno con el resto de tu pelo. Si crece mucho, se mantiene controlado con tu oreja o con algún broche.