Cómo celebrar San Valentín con la persona más importante en tu vida: tú

Celebrar San Valentín contigo misma

Foto: Katy Belcher

Ya sea que lo consideres un vil engaño de la mercadotecnia, el día más cursi del año o simplemente una oportunidad para recordarle a algunas personas lo mucho que las quieres, no podemos negar que San Valentín es una celebración para dar y recibir amor.

Y como en Malvestida creemos que lo más importante es el amor que comienza por una misma, reunimos algunas opciones muy románticas y lindas para que celebres con la persona más importante en tu vida: o sea, tú.

 

Hazte una sesión de fotos

Probablemente es algo que no haces nunca, pero que definitivamente mereces. Pídele a un amigx que tenga algo de experiencia con la cámara que te haga un photoshoot, ve a un estudio o contrata a un profesional para que salgas espectacular.

Ponte tu outfit favorito, maquíllate como más te guste e inmortaliza tu vida en este momento, con tus realidades, alegrías, miedos e inseguridades. Jamás volverás a verte exactamente igual que hoy.

Reservación para una persona, por favor

No es necesario esperar a que alguien te acompañe, si puede ir ese día y a esa hora, porque este plan es solo para ti. Elige ese restaurante que tienes muchas ganas de visitar y reserva para una persona.

La buena noticia: ¡no tienes que compartir tu orden! Consiéntete y disfruta tu platillo de principio a fin.

Regálate un día de spa

Sabes que mereces un break del estrés de tu rutina diaria. Así que agenda un día de relajación y olvídate de todo con un masaje, una rutina de exfoliación, manicure, pedicure o ¡todo junto!

Saldrás como renacida después de esta experiencia.

Prueba vestidos gratis

Este plan es muy, pero muy divertido. Puede que no tengas boda en puerta (tal vez ni pareja), pero eso no es impedimento para que te hagas unas sesión de selfies con vestidos de novia: pomposos, tipo princesa, algo que Beyoncé usaría, el de elfa…  las posibilidades son infinitas.

Lo importante aquí es ir con toda la seguridad y probarte vestidos, ya sea de novia, de coctel, algunos súper sexys o de lo que quieras. No tienes que comprar, es solo mirar cómo luces con ropa con la que normalmente no te verías en un espejo. Y en el probador, no olvides la selfie del recuerdo.

Un maquillaje profesional ¡gratis!

En algunas boutiques de cosméticos o en la sección de belleza en las tiendas departamentales suelen aplicarte pruebas de cosméticos sin costo. Obvio, la intención es que les compres algo, pero no es imperativo.

Si se te antoja comprar algún cosmético (o no), pide una prueba de maquillaje, que te dejen unos ojos increíbles con las nuevas sombras con brillo, prueba las mascaras extralargas, que te pongan los iluminadores recién llegados y que te recomienden el mejor labial para ti. Déjate consentir y, si quieres, llévate lo que más te guste a casa.

Experimenta con la cocina

Si lo tuyo es la cocina, ¿qué tal una clase para aprender a hacer un plato que siempre has deseado? Aparta un lugar en una escuela de cocina. Muchas suelen dar clases para principiantes y enfocadas en temas específicos: sushi, pastas, galletas decoradas, macarons, helados, bombones y chocolates. Así, en un solo día, podrás aprender algo que te será últil y podrás ejecutar cuando se te antoje.

Viaje de instrospección

Ya sea que tomes un avión, un autobús o solo el metro, planea un viaje solo para ti. Verás que la experiencia es muy diferente a cuando lo haces con pareja con amigos o familiares. A veces hay tanto ruido a nuestro alrededor, que olvidamos esa voz interior que es bien importante escuchar de vez en cuando. Durante un viaje en solitario es una muy buena oportunidad.

Olvídate de los chats y lánzate a conocer algo nuevo. Si tienes tiempo y dinero, está genial ir a un lugar lejano y descubrir una ciudad o país diferente. Una gran ventaja de viajar sola es que tomas el tiempo que quieres en cada actividad, tú eliges qué comer y cuándo. Si tu presupuesto es más modesto, no dudes en visitar alguna opción cercana a tu hogar. En México existen cientos de pueblos mágicos que te recibirán con los brazos abiertos.

Ve a que te lean las cartas

No necesitas ser fiel creyente del tarot para ir a que te lean las cartas. Puedes hacerlo simplemente por diversión o curiosidad y de paso descubrir (supuestamente) qué te depara el futuro.

A veces, lo que te dicen no es que vaya a determinar tu vida, pero resulta muy interesante saber qué puede decir alguien desconocido —con poderes sobrenaturales o no— al respecto de ti. Tómalo como una experiencia distinta. Quién sabe, a lo mejor será un gran consejo que te den para tu vida futura.

Hazte una limpia

Si seguimos con lo mágico y místico, este es otro regalo divertido e interesante. Como suelen decir las mamás, “si no te sirve, tampoco te hará daño”. Ve a tu mercado de confianza o con alguien experto en limpias que te hayan recomendado y vive una experiencia herbal (en todo el sentido de la palabra). Las limpias solo tienen la intención de sanar tu alma, de purificar y hacerte sentir mejor.

Tal vez no creas demasiado en lo esotérico pero puedes intentarlo (aquí una experiencia que te compartimos). Después de todo, siempre es divertido salir de la rutina y probar algo por primera vez.

Hazte un tatuaje

San Valentín puede ser un buen día para hacerte el tatuaje que has querido desde hace tiempo. Sea permanente o no, marcar tu piel con algo que sea importante para ti puede ser una buena forma de consentirte.

Si necesitas inspiración, aquí tenemos una lista con tatuadoras mexicanas que hacen diseños increíbles.

¿Te atreviste a hacer algo de esto?, ¡cuéntanos tu experiencia!