¡Adiós tabús!, el nudismo en México existe, está regulado y es necesario

Si alguna vez has sentido que tu ropa te estorba para andar en tu casa, que te gustar tomar el sol en la playa tal como llegaste al mundo, que preferirías más andar como modelo de Spencer Tunick que en traje formal para ir al trabajo, entonces ser parte del nudismo mexicano te interesará.

Resulta que existe la Federación Nudista de México A.C. y muchos ni sabíamos. Para que no creas que está formada por una bola de personas con malas intenciones, hablamos directamente con ellos. Juan Marcos Castañeda, Presidente de la Federación nos contó del próximo festival nudista que tendrán en Zipolite el 2 de febrero y de cómo han reunido una comunidad tipo familia.

¿Cómo empezó la Federación Nacional de Nudistas?

Comenzamos en diciembre de 2011. Nos ha costado trabajo encontrar el camino para promover lo que hacemos. Nuestra intención no es atender a los nudistas, sino difundir actividades relacionadas con el tema, es la unión de los nudistas para tener una cara común ante las autoridades. Esto para que la sociedad y el gobierno sepa que existimos y nos den un lugar, porque la gente tiene derecho a este tipo de recreación que en realidad es muy sana.

Siempre que se habla de nudismo se piensa primero en “sexo”. Sin embargo, una de nuestras reglas (y por ley, no se permite) es que en ninguno de nuestros eventos puede haber expresiones sexuales entre las personas que asisten. Estamos enfocados en el nudismo familiar. Muchas veces van parejas con niños, tenemos abuelitxs, gente de todas las edades.. Así que nuestros eventos no son ni el lugar ni el foro para eso.

¿Cómo es uno de sus eventos?

Ir a una de nuestras reuniones es como cualquier otra. La gente bebe, convive, canta karaoke, hace yoga… Si salimos a un lugar de alberca o playa, nadamos, jugamos futbol, somos bien tranquilos, es un ambiente muy familiar. La única diferencia es que no tenemos ropa.

¿Cómo cambia ese entorno al no tener ropa?

La condición de estar desnudxs, hace que la gente se relacione diferente. La ropa, en general, nos sirve para protegernos del clima, pero también ha servido como escudo. Por un lado, nos separa de ciertas personas y a la vez transmite información.

Una de las cosas que ocurre al llevar ropa es catalogar al otro por lo que lleva puesto: ¿le gusta la ropa de marcas de lujo y entonces tiene mucho dinero?, ¿viste traje porque es un uniforme? ¿le gusta la moda? Cuando no hay ropa de por medio, es extraño porque no sabes con quién estás tratando. Toda esa información extra que podrías tener, no la tienes. Sin ropa, no sabes si ese señor con el que estás tratando es un ejecutivo de alto nivel o se dedica a vender en una tienda, porque el cuerpo muestra su naturaleza. Así somos más parecidos.

¿Qué pasa cuando alguien se encuentra por primera vez desnudo con otras personas en la misma condición?

Estando desnudxs surgen los miedos: ¿qué van a decir de mí los demás? Son detalles que la ropa oculta mucho y nos ayuda a sentirnos protegidxs. Sin ropa, las personas suelen sentirse vulnerables. Curiosamente, en nuestras reuniones se puede ver que no hay gente que critica, al contrario, lo que existe es la aceptación. Como yo me doy cuenta de que somos muy parecidos estando desnudos, acabo aceptando a los demás y, por lo mismo, me acepto a mí. Las conversaciones y las amistades que se forjan sin ropa son más profundas, mucho más emocionales —de alguna manera—, los sentimientos están más a flor de piel. Ese miedo de “qué van a decir de mí”, cuando menos se espera, ya se fue con la convivencia.

Cuando haces eso que toda la vida te han dicho que no hagas, hay toda una reflexión. Mucha gente, al desnudarse, descubre que en realidad no pasa gran cosa. Existe dentro de nosotros una prohibición no escrita a mostrarse así ante los demás. Sin embargo, quien lo ha hecho tiene beneficios: ayuda en su autoestima, se olvidan muchos prejuicios, ayuda en la relación con los demás, gente que es tímida se vuelve sociable. Y solo basta estar en un ambiente donde alguien se siente aceptado. Esas son algunas consecuencias del nudismo social.

¿Por qué decidiste fundar una federación de nudistas?

Yo practico el nudismo solo, en casa, y nadie se da cuenta. A mí me gusta estar sin ropa desde chiquito. Soy de un pueblo de Guerrero llamado Ometepec. Ahí los niñxs en mis tiempos andábamos desnudos como hasta los 5 o 6 años, sin problema. Yo andaba sin calzones o sin playera porque hacía mucho calor. De niño yo llegué a la Ciudad de México en invierno y fue un shock. Primero por el frío y luego porque tenía que usar ropa y no me sentía a gusto así.

Ya más grande, supe que existían grupos con gente de todas partes del mundo que se reunían para estar desnudxs juntxs. Un día me enteré de una rodada nudista, como yo soy fotógrafo, me invitaban a hacer fotos del evento. Esta rodada se hace cada segundo sábado de julio. Aquí el punto no es social, sino que se usa el nudismo como protesta política. Así se llama la atención a que haya mejor calidad de vías y más espacio para los ciclistas al tiempo que se promueve el uso de la bici.

Movido por varias iniciativas de este tipo y al ver que ya existían federaciones nudistas en otros países, me reuní con varios amigos y nos tomó un par de años crear una aquí en 2011 ante el notario.

Veo que tiene actividades diversas como temazcal, clases de yoga, fiestas en la playa…

La Federación es un canal para difundir actividades que estén aprobadas, que sean seguras. Reunimos lo que otros grupos nudistas hacen: temazcal una vez al mes, clases de yoga, fines de semana nudistas (estos casi siempre donde haga calorcito para no enfermarnos) y siempre acabamos cantando karaoke porque nos gusta, aunque cantemos mal.

Cuéntanos del festival nudista en Zipolite

Va a ser la tercera edición. Tiene como precedente un festival latinoamericano, pero este se organiza en México, en la playa de Zipolite, Oaxaca. La primera edición tuvo mucho éxito y gustó mucho a la gente, está avalada por el gobierno y organizamos varias actividades. Un hotel ofrece un coctel de bienvenida, hay un desfile en la calle principal (tipo carnaval) donde verás música en vivo, bailes de la Guelaguetza y caminamos de ahí hasta la playa. Hay grupos musicales, voleibol de playa, visitas para ver ballenas, carreras con obstáculos y pasamos desnudos todo el fin de semana. Este año habrá una cena nudista con hoteleros que quisieron prestar sus instalaciones. Al final tomamos una foto del recuerdo.

Es una oportunidad de estar desnudo por todo el pueblo. (Si quieres asistir, será del 2 al 4 de febrero. Ve toda la información aquí)

¿Qué otras playas hay para hacer nudismo en México?

Ninguna más con el estatus que tiene Zipolite, es la playa nudista de México. Sabemos de otras donde se tolera el turismo (por Cancún, Veracruz, la costa de de Sinaloa, o por Guerrero), donde la gente puede no reclamarte por quitarte la ropa, pero donde no todxs se desnudan.

¿Por qué crees que nos cuesta tanto trabajo desnudarnos  y ver desnudas a otras personas

Por la educación que recibimos. Nos enseñan que el cuerpo humano es feo y hay que ocultarlo. Piensan que el nudismo es para modelos, que quienes tienen panza, estrías o lonjas no deberían enseñar su cuerpo desnudo. Y sí, nos han dicho que solo un cuerpo atlético y una piel perfecta es la que tiene derecho a mostrarse así, lo demás es prohibido. Con esto, nos han hecho pelearnos con la parte más importante que es nuestro cuerpo, en donde vivimos y estamos todos los días. El nudismo en México y en el mundo es para quien quiera.

¿Qué se puede  hacer para revertir esa educación?

Ese es parte de nuestro trabajo. Queremos hacer ver que la desnudez no es mala y no está necesariamente ligada al sexo. Que es perfectamente sano convivir desnudos sin terminar en una orgía. Hablamos mucho de la autoaceptación, de lo importante que es reconciliarnos con la naturaleza humana. Se trata de recordar que somos parte del mundo animal y como seres vivos habitamos el planeta como cualquier otro. No tendríamos por qué pensar que somos mejores o peores por tener cuerpos diferentes.