Mala suerte, desgracia, ¿por qué tanto odio hacia el número 13?

Es difícil obviar una fecha en el calendario cuando marca el número 13, es difícil que la frase “viernes 13” o “martes 13” no retumbe en nuestra cabeza con pensamientos como “mala suerte”, “gatos negros”, “mejor no salgas a la calle”, “supersticiones vemos…”, y un sinfín de posibilidades que nos gritan ¡oh dios!, algo muy malo puede suceder.

Si lo pensamos como seres racionales que somos, un viernes 13 es solo otro día del mes, un viernes (tal vez un poco caótico por su cercanía a la quincena) como muchos otros en el año y el 13 es solo una fecha ubicada entre el 12 y el 14.

Existen varias razones por las que el pobrecillo número 13 tiene mala fama. Investigamos unas absurdas y otras no tanto y te las contamos.

Fobia con nombre y apellido

La fobia al número 13 se llama triscaidecafobia. Por ejemplo, aquellos que al sentarse a una mesa suman que hay 13 personas y deciden o levantarse y comer de pie o piden dividir las mesas. Sí, tan absurdo como real. Esto se debe a que en la famosa última cena con Jesús, había 12 apóstoles, es decir, 13 personas, amenaza de mal augurio porque el él moriría horas después.

Sin embargo, la fobia específica al viernes 13 se llama collafobia, parascevedecatriafobia (dicen que, si lo pronuncias sin titubear, se te quita lo miedosx, no, no es cierto) o friggatriscaidecafobia (para quien prefiera la aceptación en inglés).

Como no es suficiente asustarse irracionalmente solo los viernes también tenemos el martes. El miedo al martes 13 se llama trezidavomartiofobia. Pero el 13 sigue ahí.

Y aunque esto dicen los conceptos sobre el miedo al número 13, expertos explican que llamarlo “fobia” es incorrecto, ya que no es algo que comúnmente se trate de forma médica como las verdaderas fobias. De hecho, es algo que rara vez atiende un especialista siquiátrico porque se refiere más a una superstición, que cae en el campo de las creencias y estas son difíciles de disuadir.

Por estar al lado del favorito

Podría parecer que su mayor pecado ha sido proceder al número 12, uno que tiene un sentido religioso aceptable, que usamos cada día en el reloj, en los meses del año y que cae bien hasta a las matemáticas por ser fácilmente divisible. ¿Cuántos huevos trae un paquete tradicional? ¿Cuántas cervezas tiene esa caja que da felicidad? ¿Qué da mayor felicidad que un six? ¡Dos six de chelas!

Decían los mayas

El final del 13º Baktún del calendario maya (baktún es la unidad más larga del calendario y equivale a 144,000 días, aproximadamente unos 394 años) fue temido supersticiosamente como presagio del fenómeno apocalíptico de 2012. ¿Recuerdan ese 21 de diciembre de 2012? Esa fecha fue marcada por ese baktún. Y qué mayor mala suerte que se acabe del mundo para todos, ¿no?

Allá en el antiguo Egipto

Los egipcios consideraban que la décimo tercera fase del ciclo de la vida era la muerte. Hasta ahí todo mal. Sin embargo, esa vida después de la muerte también se pensaba que era una vida mejor e ideal.

El tarot

La carta de la Muerte en una baraja de tarot es la número 13, aunque en este caso representa la transformación, el cambio. Como bien nos enseñó Los Simpson, las cartas que parecen más aterradoras en realidad tienen un significado positivo.

La luna, siempre la luna

Un año con 13 lunas llenas en vez de 12 plantea problemas para esos seres que hacen los calendarios lunares. Antiguamente este trabajo era hecho por monjes y tener un año con 13 lunas significaba parir chayotes para arreglar las festividades religiosas que se cuadran con las lunas.

Fama de malvado

Según la antigua civilización persa y el zoroastrismo (religión y filosofía basada en las enseñanzas del profeta y reformador iraní Zarathustra). El día 13 de cada nuevo año iraní se llama Sizdah Sea-dar y se considera un día en que el poder del mal podría causar dificultades para la gente.

Por lo tanto, los creyentes de origen iraní dejan las zonas urbanas para un día y campamento en el campo. En en realidad un buen pretexto para tomarse un día libre, si lo pensamos dos veces.

La versión vikinga

En esta cultura nórdica, se cree que Loki, en el panteón nórdico, era el dios número 13. Esto se “cristianizó” más tarde al decir que Satán era el ángel número 13. Desterrado al infierno.

Sad but true

Sí, esta fobia ataca hasta a los arquitectos e ingenieros (bueno, eso o a los dueños adinerados que pagan sus salarios). Es por eso que algunos edificios omiten el piso 13, es decir que del piso 12 se va directo al 14 para evitar la angustia de los triscaidecafóbicos. Otra opción es usar el piso 12A y 12B para omitir el 13.

Esta usanza ha llegado a vecindarios donde se no existe la casa 13 porque alguien prefirió poner un 12Bis y volver locos a los carteros. También aplica para las filas de asientos en los aviones. Algunas aerolíneas que lo han hecho en su historia son Iberia, Alitalia, Copa y Emirates Airlines.

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