‘No nos sorprende’, la denuncia masiva por acosos sexuales en el mundo del arte

No nos sorprende

No es que estén conformes con el acoso sexual, pero no les sorprende; no es que estén acostumbradxs a que les sucedan agresiones, pero no les sorprende; el medio de las artes plásticas y la literatura se unieron en un manifiesto para denunciar que ahí también, como ya ha sucedido en el cine, existe violencia sexual.

Por medio de un chat de WhatsApp, un grupo de mujeres profesionales del mundo de las artes plásticas y la literatura comenzaron a compartir los acosos sufridos en su medio de expresión y de trabajo. “Al principio eran una docena de mujeres en el chat; al par de horas, la red creció a treinta; unos días después eran ya más de cien participantes en la conversación. La discusión y energía movilizó al grupo. Se abrieron plataformas digitales para trabajar en colaboración. Ha sido impresionante el esfuerzo colectivo que se ha hecho en tan corto tiempo y con tanta eficiencia”, explica la historiadora del arte, Gina Jaramillo en su cuenta de Instagram.

La mejor forma de alzar la voz para decir que algo ahí no anda bien fue hacer una carta pública que ya han firmado cerca de 5 mil trabajadores (mayoría mujeres, pero también hay hombres) de este gremio en el sitio not-surprised.org: galeristas, artistas, curadorxs, becarixs, editorxs, escritorxs, educadorxs, vendedorxs, entre otros.

Lady Pink in Jenny Holzer, 1983 #notsurprised

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#NoSurprise

Como sucede ahora con los movimientos sociales, este en particular adoptó el hashtag #NoSurprise o #NoMeSorprende, para las versiones en inglés y en español, aunque la denuncia ha llegado a muchos otros países con idiomas como alemán, chino, francés, griego, portugués y albanés.

“No nos sorprende que curadores nos ofrezcan exposiciones a cambio de favores sexuales. No nos sorprende que algunxs galeristas idealicen, minimicen y escondan el comportamiento abusivo de los artistas que representan. No nos sorprende que una reunión con un coleccionista o un potencial patrono se convierta en una propuesta sexual. No nos sorprende que se tomen represalias en nuestra contra cuando no nos ajustamos a sus demandas…”, dice una parte de este manifiesto.

Quien ha resultado acusado directamente es Knight Landesman, editor de la revista Artforum (con base en Nueva York y famosa internacionalmente por su contenido de arte contemporáneo), quien estuvo al frente de la publicación por 35 años y ahora tuvo que dejar el puesto. A él se le acusó de manosear a mujeres en una feria de arte, al mismo tiempo que prometía ayudarlas en su carrera.

La renuncia de Landesman ha sido un paso para este movimiento, sin embargo, explican sus fundadoras, esto no resuelve un problema que se ha arraigado: “el mundo del arte sostiene estructuras de poder a costa de un comportamiento ético. Abusos similares ocurren frecuentemente a nivel internacional y a gran escala dentro de esta industria. Se nos ha silenciado, condenado al ostracismo, patologizado, desestimado por ‘exagerar’ y amenazado cuando hemos intentado exponer comportamientos sexuales y emocionales abusivos”.

‘Abuse of Power Comes As No Surprise’, obra de Jenny Holzer que ilustra a este manifiesto.

Entre las firmas que avalan esta denuncia pública están artistas internacionales como Cindy Sherman, Barbara Kruger, Deborah Kass, Marilyn Minter, Tania Bruguera y Jenny Holzer.

De las mexicanas que se sumaron están las artistas Carla Rippey; Teresa Margolles; Laureana Toledo; Cristina Ochoa; Tania Pérez Cordova; Michele Fiedler, curadora independiente; Barbara Hernández, directora de SOMA; Manuela Moscoso, curadora del Museo Tamayo; Adriana Melchor Betancourt, historiadora del arte y curadora de Sala de Arte Público Siqueiros; Paola Santoscoy, curadora del Museo Experimental el Eco; Malik Al-Mahrouky, del área de ventas de la Galería Kurimanzutto; la escritora Gabriela Jauregui, y Grace Quintanilla, artista y directora del Centro de Cultura Digital, entre otrxs 140 mexicanos que aparecen en la lista.

Este golpe al mundo del arte ocurre justo después del escándalo generado por Harvey Weinstein, el poderoso productor y distribuidor de Hollywood quien fue acusado de abusos sexuales por decenas de actrices, empleadas y colaboradoras que han trabajado con él desde los años 80.

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