#TertuliaMalvestida, platicamos con Antonieta Carrión, la Madrina de las chelas

Históricamente, sobre todo en la época medieval, la cerveza solía ser hecha por mujeres para que los hombres la consumieran; actualmente, sabemos bien, no es una bebida exclusiva del género masculino, sino que también las mujeres somos muy muuuy fan de tan famosa bebida espumosa.

Antonieta Carrión no solo ama beberla, sino fabricarla. Ella es creadora de Madrina, una cerveza artesanal mexicana que está tomando éxito. No es la primera mujer ni la única en hacerlo, pero ella decidió compartir su historia emprendedora en Malvestida.

Al vivir en México, Antonieta solía ser consumidora de cubas y tequila, pero al mudarse a Argentina descubrió su verdadera pasión y a lo que realmente se quería dedicar: hacer la mejor chela, “la madrina de las chelas”.

Antonieta recuerda que en su estancia en el país sudamericano quedó maravillada con toda la cultura cervecera que tienen. “Yo viví en Buenos Aires seis años. Obviamente siempre me gustó la cerveza, pero solo para consumir en fiestas. Allá empecé a conocer otros estilos de cerveza, ya que hay mucho inmigrante inglés, irlandés y alemán, entonces, los estilos que ellos tienen son muy europeos. De hecho, encontrar cerveza artesanal en botella es muy raro ahí, por lo general son pintas de medio litro o la toman de barril, inclusive para las fiestas un barril de 30 litros es casi casi el comodín”.

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Fue antes de regresar a México cuando Antonieta descubrió junto con su hermana una cervecería llamada Berlina, en Bariloche, donde por casualidad le tocó enterarse de lo que ocurría en una junta de socios. “Yo los escuché hablar de cómo a una cerveza le faltaba esto y lo otro… y dije ‘que chingón que la chela sea tu trabajo’, así que quise regresar a México y crear mi propia marca. De ahí salió la idea”.

Cambio de vida

Antonieta, quien había estudiado la carrera de Psicología y trabajaba en ese entonces en el área de recursos humanos, regresó a México para comenzar desde cero y estudiar todo lo referente a la elaboración de cerveza en diferentes lugares de la república como San Luis Potosí, Queretaro y la Ciudad de México; terminó con un diplomado de Beer Somelier. “Ahí fue cuando empecé a contactarme con gente que hacia su propia cerveza. Encontré a un químico muy bueno que sabía muchísimo y con él armamos las primeras recetas”.

Antes de iniciar su proyecto de la planta cervecera, Antonieta hacia sus recetas y experimentos de combinación de sabores en la casa de sus papás. “Mi mamá me decía: ‘¿Ya cuándo te vas a llevar tus cosas?”, y mi papá fue quien me ayudó en la parte financiera, aunque siempre un poco escéptico de lo que iba a salir”.

Así fue como nació la cerveza Madrina, nombre que Antonieta eligió para su marca, ya que es fácil de recordar y está arraigado a la cultura mexicana.. y a lo femenino. “Es un nombre que se presta para bromas, como ‘madrina de madrazo’, ‘madrina tipo el padrino’, es muy amplio y eso me gustó del nombre, sobre todo que se ve reflejado cómo la mujer tiene un rol importante dentro de este gremio”.

Creadora de cerveza

Fueron varios los retos que se le presentaron al abrir su negocio, como saber manejar los costos, aprender a maniobrar el equipo que se utiliza, saber elegir con quién trabajaría e inclusive los errores que pueden llegar a existir dentro de la planta, como una receta mal hecha.

“Algo que no es chistoso, pero que son cosas que tienen que pasar, es cometer errores. De línea tenemos cuatro cervezas, y una de estas fue un error. Empecé a hacer las primeras chelas obviamente con la idea de que a la primera saldría bien, y la neta es que hubo unas que no nos salieron como queríamos. La Weizen surgió de un error… ¡pero a la gente le encantó!, así que decidimos dejarla, pero ha sido necesario afinar ciertos detalles para llegar a lo que es ahorita”.

Actualmente, a dos años de haber sido inaugurada, Madrina maneja sabores como  Krystall Weinzen, English IPA, Kolsch y Coco Stout (sí, una cerveza con coco y es lo más delicioso del mundo); ahora busca expandir su actual planta. “En sí, la idea principal de Madrina es acercar a la gente que no consume cerveza artesanal y empiece a probar con este estilo marcado, pero bebible”.

Puedes encontrar sus puntos de venta más cercanos en su página web Madrina y en su Facebook.