¿Por qué la mayoría de los muertos por el sismo en México son mujeres?

Una tragedia como la que ocurrió en México después de los sismos del 7 y 19 de septiembre, arrojan otra vez un rostro femenino. Y no es que Malvestida estemos buscando polarizar el tema o querer mostrar la “feminazi del mal”, no, la realidad es que de los (hasta ahora) 198 fallecidos en la Ciudad de México, 71 son hombres y 127 son mujeres. ¿A qué se debe esto?

Si bien es verdad que los fenómenos naturales no respetan religiones, estratos sociales o, en este caso, género, un reportaje hecho por el diario El País explica por qué el que hayan muerto más mujeres que hombres en el sismo obedece no solo a la casualidad, sino una razón cultural.

«Son ellas las que han quedado, en mayor medida, sepultadas bajo los escombros de los 38 edificios que se han derrumbado en la capital. La hora en la que sucedió el terremoto aporta un dato clave para explicar esta disparidad de cifras. Entre los edificios colapsados había un gran número de viviendas y eran mujeres las que principalmente estaban en casa a las 13:14 del 19 de septiembre cuando la tierra tembló«, puntualiza la investigación.

En la misma, Patricio Solís, investigador del centro de estudios Sociológicos del Colegio de México explica que «de las 183 muertes en la capital, el 52.8% ocurrieron en casas habitacionales y esto determina en buena medida la sobremortalidad femenina».

Mujeres en la casa

Con un sismo tan fuerte ocurrido en un horario anterior a la hora de la comida, cuando los niños aún no salen de la escuela y la mayoría de los oficinistas están lejos de casa, ¿quiénes son las personas que podrían estar dentro de los hogares?

La tesis que plantea la investigación se refuerza con los hábitos y costumbres que se viven en la capital del país:

Al dato que aún le falta peso para corroborarlo (porque no hay información oficial al respecto) es que muchas de las muertas eran amas de casa o trabajadoras domésticas. A esto se suma la fábrica de la colonia Obrera, donde hubo al menos una veintena de costureras y el de la escuela Rébsamen, donde la mayoría del profesorado era de sexo femenino.

Y así como ocurrió con las mujeres en la Revolución Mexicana, que decidieron no quedarse en casa sino incorporarse a la guerra, ahora en las fotos es visible el apoyo de las mujeres, aún en esas tareas “pesadas” y que normalmente se asumen para los hombres, como la remoción de escombros, el rescate de víctimas y cargar víveres.

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