Hablemos de eyaculación femenina: ¿qué demonios expulsamos?

La eyaculación femenina no debería de ser un tema bochornoso, sino una oportunidad para conocer y disfrutar nuestros cuerpos.

orgasmo mujeres

Venga chavas, es esa época del año donde debatimos sobre la eyaculación femenina.

Sí, hablemos de ese liquido que sale de tu vagina cuando estás súper excitada y tienes un orgasmo y que, claramente por cuestiones biológicas, no es del mismo tipo que el del pene.

Si pensabas que tu liquidito era algo muy similar al de tu vato, te tenemos noticias: no necesariamente.

Lo que tienes que saber sobre la eyaculación femenina

Un equipo de investigadores franceses hizo el experimento de analizar los fluidos de siete mujeres distintas, dando como resultado que dos de ellas mostraron que los químicos en su líquido eran prácticamente los mismos a los de su orina.

Mientras que en las restantes se presentó un antigénico prostático y una enzima producida por las glándulas uretrales (las cuales son el equivalente a la próstata del hombre en nuestro cuerpo), dando como resultado un líquido lechoso blanco que su función es la de ayudar al esperma a moverse y llegar su destino final.

Dos tipos de eyaculación

Según el primer caso, las mujeres prácticamente eyaculamos orina diluida, en lo que inglés se dice “squirting” (no hemos encontrado una traducción como tal en español, pero lo más cercano sería “chorrearse” o “venirse”).

El segundo caso, el que es un líquido más viscoso y lechoso, probó que la composición bioquímica de la eyaculación femenina contiene algunos de los principales componentes de la eyaculación masculina (sin el esperma, claro), incluyendo: alta concentración de antígeno prostático específico, fosfato ácido prostático, fosfatasa ácida específica de próstata y glucosa.

La diferencia entre ambas es porque han detectado que existen dos tipos de eyaculación: una es más delgada y se asocia a “chorros” más voluminosos y otra es un fluido más grueso y más blanco, que está asociado con un menor volumen.

¡Déjalo salir!

La eyaculación femenina no debería de ser un tema por el cual apenarte. Existen talleres donde puedes compartir la experiencia con otras mujeres, aprender a perder el miedo de conocer tu propio cuerpo e, incluso, saber de qué está hecho lo que secretas.

No obstante, según publicó la revista New Scientist, Bverley Whipple, una neurofisióloga de la Universidad de Rutgers en los Estados Unidos, dijo que cuando hablamos de eyaculación femenina, deberíamos estar refiriéndonos a cuando se libera el orgasmo, no la orina y no la lubricación (que es otra cosa).

Whipple explica que estos estudios han podido ser poco profundizados porque no muchas mujeres se atreven a ser parte de ellos, a veces por vergüenza y otras más porque en realidad no saben cómo es un orgasmo… y aunque concluye que todas deberían ser capaces de chorrear de orgasmos “si su pareja sabe lo que están haciendo”, nosotras preferimos pensar que también podemos acceder a ese placer por nuestra cuenta.