El abuso de cesáreas en México: ¿una situación conveniente o más bien innecesaria?

Mientras que para nuestras madres y abuelas una cesárea representaba un recurso de urgencia, hoy, esta operación para traer los bebés al mundo es de lo más ordinario y hasta sinónimo de planeación, comodidad y lujo, porque algunas mujeres prefieren pagar extra para evitar el doloroso trabajo de parto… y lxs médicxs agendar sus partos con fecha y hora y cobrar más por una operación que al final será más rápida que un parto natural que en promedio se prolonga a 12 horas.

Según cifras proporcionadas por la Secretaría de Salud a The New York Times en Español, en los hospitales privados prácticamente ocho de cada 10 bebés nacen por cesárea y solo dos por parto natural (79.1% fueron cesáreas en 2015). En las públicas, el índice de cesáreas es de 36.7%.

Un mal latinoamericano

Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el parto por cesárea en la población de cada país sea del 10 al 15%, en México, 45 de cada 100 nacimientos son por cesárea. Esta tendencia no es exclusiva de México, sino de Latinoamérica, ya que seis de los 10 países con mayores tasas de cesárea en el mundo están en esta región.

República Dominicana es el país de América Latina con mayor proporción de cesáreas (un 56.4%); le sigue Brasil con un 55.6% y México aparece en quinto lugar, según un estudio comparativo en el que participaron científicos de la OMS, publicado en 2016.

El mundo según las cesáreas

En un planeta donde las desigualdades económicas entre unos países y otros son abismales, las cifras de cesáreas son fáciles de comprender. Basta mirar el mapa hecho por la OMS y leer algunas estadísticas para entender cómo va este mundo.

En 2015, Brasil fue el país con más cesáreas practicadas, un 56% de los partos totales. Más del triple de lo recomendado. Y, como lo dijimos párrafos antes, esta tendencia se extiende a los latinoamericanos.

OMS para la BBC

En el continente africano, estas son casi nulas por la falta de servicios médicos profesionales y porque aún se siguen las tradicionales formas de dar a luz. De acuerdo con un artículo publicado por la BBC, los países que tienen más bajas cuotas de partos quirúrgicos son, sobre todo, aquellos donde no suele haber una atención médica adecuada.

En América Latina, explicó a la BBC Marleen Temmerman, responsable del departamento de salud reproductiva de la OMS, también influye mucho en la decisión aspectos de atractivo físico como “preservar una vagina de luna de miel”.

China, el país más poblado, sufre de un exceso de cesáreas; parte es por un aspecto cultural, como que a veces se realiza la operación para que el niño nazca en una fecha determinada porque puede ser un buen augurio para el bebé.

Las malas noticias

Los peligros que representa una cesárea innecesaria y mal practicada, advierte el trabajo de The New York Times en Español, son las hemorragias, primera causa de muerte materna en el mundo y la segunda en México.

En el reportaje se añade que evitar las cesáreas al por mayor, representaría un ahorro enorme para el sector público: Se traducen en 12,000 millones de pesos —ocupados en este fin de 2011 a 2015— si se sustituyeran las cesáreas excedentes por partos. Pero para la iniciativa privada son ganancias, ya que esta cirugía cuesta en promedio un 50% más que un parto, según la Procuraduría Federal del Consumidor.

¿Cómo es en el primer mundo?

En países como Suecia, las cesáreas son tomadas como cuestión de urgencia. Hace seis meses, María Angélica, una venezolana radicada allá, estuvo cerca de 30 horas en labor de parto y, aun así, los médicos esperaron para que su bebé naciera de forma natural porque era posible y era lo mejor para ella y su hijo. Y así fue.

“A mi madre le parecía un sufrimiento innecesario, y a mí también. Pese a la espera y el dolor, mi hijo está bien y está sano. Yo me recuperé muy rápido. Me guste o no, así son las cosas aquí”, un país cuyo servicio de salud pública opta por no practicar operaciones innecesarias.