Del beso al manicure: ¿realmente qué tan francesas son las cosas que decimos que lo son?

Los franceses tienen fama de ser unos románticos, fashionistas y… ¿cómo decirlo? Eh, très spéciaux. Otros piensan que, más bien, los franceses son sólo… muy franceses. Caroline de Maigret, modelo, productora musical e it girl avalada por la Casa Chanel, ha patentado el estilo de vida parisino en su libro/plataforma en redes sociales How to Be Parisian Wherever You Are que, a decir verdad, retoma bastante de la cultura americana, casi casi retratando a la parisina promedio como una Carrie Bradshaw moderna que tiene a la Torre Eiffel como punto de referencia.

Y en el lenguaje… ¿qué tan francesas serán las cosas a las que llamamos así? Es decir, ¿realmente el beso de lengua se habrá inventado por las calles de París? ¿Las papas fritas no son en realidad un invento corporativo de McDonald’s? ¿Y qué hay de la boina?

Estos son los orígenes de los términos franceses que debes conocer antes de parecer esnob al usarlos:

Tostada francesa

La tostada francesa es también conocida como tostada germánica. Data de la época de la Europa medieval y es mencionada en la obra de Apicio, el primer chef de la Roma antigua.

Los franceses le llaman pain perdu a sus tostadas, haciendo referencia a que las hacen con el pan que ya está duro, para no desperdiciarlo. Pero ni tal apodo garantiza que haya sido invento suyo, pues se han encontrado recetas con pain perdu en Inglaterra que datan del siglo XV. Más bien, fue un invento para toda Europa.

Papas a la francesa

Los franceses se adjudican la invención de estas papas guisadas con aceite y cortadas en forma de bastón. Pero Bélgica les hace competencia, considerándolas su platillo típico y agregándole grasa desde tiempos milenarios. Sin embargo, en su libro Cautiverio feliz, de 1673, Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán escribe que las mujeres chilenas ofrecían “papas fritas y guisadas” desde la cocina de esas épocas. Esto podría significar que, de hecho, las papas fritas hayan sido un invento latinoamericano.

Manicura francesa

Aunque existen varias teorías en torno al invento de llevar las uñas en color nude con la punta en blanco, una de las más populares es que fue el empresario israelí Jeff Pink, fundador de la marca de esmaltes Orly, quien en 1975 creó el estilo que hoy en día es tan popular. ¿Por qué llamarlo manicure ‘francés’? «Los estilistas y las estrellas amaron tanto el nuevo look que rápidamente se esparció por el mundo de la moda. Una vez que llegó a las pasarelas de París, Jeff supo que tenía el nombre perfecto… ¡el manicure francés!», se lee en la página oficial de Orly.

Beso francés

El beso francés no es un invento francés, claramente. La técnica se ha utilizado entre los amantes europeos desde las épocas de Normandía y Roma antigua. Algunos italianos han dicho que es invento suyo, pero tampoco están en lo cierto.

En un texto erótico hindú del Kamasutra, que presuntamente es del año 1500 a.C., se lee sobre el “beso-contacto”, que prácticamente es un beso que se da con la lengua mientras los labios apenas se rozan.

Esta técnica no fue aceptada tan fácilamente. De hecho, en el siglo XVII, algunas tribus colonizadas sentían repulsión al ver a los europeos besarse de este modo.

Bulldog francés

La raza de bulldog francés fue criada por primera vez en Francia, sí, durante el siglo XIX. Sin embargo, gracias a la Revolución industrial y el comercio internacional, esta raza se ha expandido sobre todo a los Estados Unidos, permitiéndole “evolucionar” en aumento de peso y tamaño a la raza de bulldog francés que conocemos actualmente.

Prensa francesa

La prensa francesa fue creada con un método muy parecido a un pistón o a un émbolo, deslizándose sobre una superficie cilíndrica de vidrio. Se dice que se utilizaba en Francia desde 1850, pero en realidad fue patentada por el diseñador italiano Attilio Calimani en 1929 y mejorada estéticamente por Faliero Bondanini, también italiano.

Trenza francesa

La trenza francesa apareció por primera vez en 1871 dentro de la revista Arthur’s Home Magazine, que recomendaba a las mujeres recogerse el cabello con “una nueva trenza francesa”. Aunque en la edición no se incluyeron ilustraciones, por lo que no se sabe a ciencia cierta si hablaban del mismo peinado.

En Francia, curiosamente, se conoce como “trenza africana” y, de hecho, el término “trenza francesa” se utilizó hasta 1996 en la novela El sueño de América de Esmeralda Santiago.

Boina francesa

La boina típica de Francia fue en realidad el último grito de la moda de la Península Ibérica. Tanto así que el “uniforme” de guerra le incluía. Formó parte de las prendas utilizadas durante la batalla de las Guerras Carlistas y la Guerra Civil Española.

Baguette francesa

La baguette original viene del siglo XIX en Austria. Lo que la hizo más delgada fue una ley que desde octubre de 1920 les prohibía a los panaderos trabajar antes de las cuatro de la madrugada. Las jornadas no alcanzaban a preparar panes gruesos de la altura requerida, y así nació la baguette.

Los franceses, sin embargo, retomaron la receta original y la popularizaron nuevamente en la década de los noventa, que fue cuando el pan hecho en Francia retomó su calidad y se posicionó como un producto culinario artesanal.

Tortilla francesa

También conocido como omelette, este platillo aparentemente clásico de la cocina francesa tiene sus orígenes en el kuku sabzi de la comida iraní: una tortilla hecha con huevos y hierbas. Aunque también ha estado presente desde hace muchísimos años en la cultura americana y, por supuesto, al española, en donde su tortilla de huevo siempre incluye papas. Así que desolé, pero no, no es un invento exclusivo de los galos.