No, todavía no podemos superar el disco nuevo de Solange

Para muchos puede parecer una sorpresa, pero Solange Knowles, quien vive un momento de fama excepcional tras el lanzamiento de su disco A Seat at the Table, se ha dedicado a la música prácticamente toda su vida. Algunos la ubicaban como la hermana pequeña de Beyoncé (sí, la misma que agarró a golpes a Jay-Z en un elevador) o por sus exóticos vestuarios en la alfombra roja acompañada de su increíble y gigante afro. Sin embargo, esta cantautora ha demostrado que con su nueva producción realmente se ha ganado un lugar en las grandes ligas de la música.

Con a A Seat at the Table por primera vez se colocó en el número uno de la lista Billboard 200; ganó el Grammy a la Mejor Interpretación por el tema Cranes in the skyBarack Obama la eligió para cantar en su despedida de la Casa Blanca. Nada mal, ¿no? Pero quizá lo que más ha sorprendido de su nueva etapa –y que nos mantiene enganchadxs a ella– es la honestidad que imprime en sus letras y la estética visual que ha creado con ayuda de profesionales como la estilista Shiona Turini y la fotógrafa española Carlota Guerrero.

Un ejemplo de ello es el video de Cranes in the Sky, que parece haber sido sacado de una utopía. La canción es un tema que tardó ocho años en componer y la inspiración surgió en un momento delicado de su vida (tras terminar la relación con el padre de su hijo). Según la cantante, fue durante una estancia en Miami cuando se dio cuenta que a ambos lados del lugar en el que se hospedaba había dos construcciones. Al voltear hacia el cielo, lo único que veía eran grúas de construcción, que más tarde usaría como analogía de una transición para crecer y construir mucho más arriba.

En sus canciones, Solange no solo retrata sus sentimientos y vivencias personales, sino que también refleja su lado activista en contra de la discriminación racial y buscando enaltecer a sus hermanos y hermanas negras. Tal es el caso de la canción Don´t Touch my Hair, la cual habla sobre cómo el cabello es parte fundamental de su identidad como mujer negra.

La narrativa de empoderamiento de Solange también se puede apreciar visualmente a través de sus videos, en donde se muestran mujeres y hombres negros tal y como Solange los ve: “poderosos y elegantes, pero también vulnerables y majestuosos”, según explicó en una entrevista para el sitio Saint Heron.

Para Solange este disco es una celebración a sus raíces, un grito de orgullo proyectado a través de una estética cuidada al detalle. Es una invitación a crecer y creer, y tenemos que confesar que no podemos dejar de escucharla.

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