El chisme es bueno para nuestra salud, y la ciencia lo respalda

Hay placeres en la vida que además de hacernos inmensamente felices son gratis, y uno de ellos es chismear. Seamos honestas, hay una especie de cosquilleo, de morbo y emoción que sólo sentimos cuando estamos contando o escuchando algo que en teoría no deberíamos saber o discutir, y ahora la ciencia se ha encargado de comprobarlo.

De acuerdo con un estudio realizado por el departamento de Psiquiatría de la Universidad de Pavia, Italia, un buen chisme puede incrementar nuestros niveles de oxitocina, la hormona encargada de modular nuestros comportamientos sociales e igualmente asociada con el placer sexual.

El experimento

Para el experimento, el cual pretendía evaluar los efectos del chisme en las hormonas oxitocina y cortisol (relacionada con el metabolismo y el incremento del nivel de azúcar en la sangre), los investigadores eligieron a 22 estudiantes mujeres, a quienes asignaron tres conversaciones: una con chisme, una neutral y una sin chisme, pero emotiva.

El resultado fue que en los tres escenarios los niveles de cortisol bajaron, pero en la conversación con chisme los niveles de oxitocina subieron. “Nuestros hallazgos sugieren que la oxitocina puede representar un correlato hormonal potencial del comportamiento del chisme”, se explica en el estudio publicado enel Diario Oficial de la Sociedad Internacional de Psiconeuroendocrinología (ISPNE, por sus siglas en inglés).

“[El chisme] sirve como una función social útil”, explicó la doctora Natascia Brondino, encargada del estudio, al sitio Broadly. “La gente se une más de lo que lo haría si estuviera hablando sobre algún tema impersonal, y puede ayudarnos a decidir en quién confiar, porque podemos escuchar información sobre personas que no conocemos de fuentes confiables”.

La psicología lo avala

Brondino no es la única que reconoce los beneficios del chisme en nuestra salud. Según el psicólogo de la Universidad de Oxford, Robin Dunbar, “El lenguaje evolucionó para permitirnos mantener nuestras redes sociales fluyendo, estar al día y contar historias, lo cual es realmente importante para la cohesión de la comunidad. Chismear simplemente es hablar con gente y mantenerse al tanto del mundo social en el que vivimos. Chismear es lo que nos hace humanos”.

Así que si la ciencia lo sabe, que lo sepa el mundo entero: ¡nos encanta un buen chisme! Y una dosis diaria forma parte de la receta para la felicidad.